La Red de Playas sin Humo es una iniciativa de la Generalitat Valenciana dentro de su Estrategia de prevención y atención al tabaquismo, cuyo objetivo es el de conseguir “espacios de convivencia, disfrute, respeto mutuo, relax, ocio saludable y contacto con la naturaleza”. A esta Red se pueden adherir los municipios de forma voluntaria y sencilla; identificando, delimitando y señalizando la zona o zonas de playa en las que quieran desarrollar acciones de información, concienciación ciudadana sobre consumo de tabaco y protección del entorno.

La “Ley Antitabaco” 28/2005, de 26 de diciembre junto con su reforma de 2010 respecto a la prohibición de fumar, incluye los espacios cerrados y permite a las Comunidades Autónomas la ampliación de los mismos. Por lo que podemos decir que la competencia para legislar sobre la prohibición de fumar recae o bien, en el estado, o bien, en las Comunidades Autónomas, siempre y cuando lo desarrollen en su normativa autonómica. Sin embargo, ni el Estado ha prohibido fumar en playas, ni tampoco lo ha hecho la Generalitat Valenciana en la Ley 10/2014, de Salud de la Comunidad Valenciana.

El tabaco en las playas no solo supone un problema en la salud, tanto de los fumadores activos como de los pasivos (la OMS estima que el tabaco provoca más de 8 millones de muertes al año y 1’2 son personas no fumadoras). Además, también es un problema para el medio ambiente, puesto que los desechos de las colillas pueden llegar a tardar 10 años en descomponerse, contaminando la flora y fauna de nuestras playas.

Por ello, este proyecto supone una firme declaración de intenciones a un avance hacia unas playas libres de humo y de contaminación, propuesta que, como abogados medioambientalistas, apoyamos.

La Resolución de 17 de agosto de 2020, de la Consellera de Sanidad Universal y Salud Pública, para la adopción de las medidas establecidas en el acuerdo del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, sobre medidas de prevención frente a la Covid-19, indica que “No se podrá fumar en la vía pública, terrazas, playas u otros espacios al aire libre, cuando no se pueda respetar la distancia mínima interpersonal de, al menos, 2 metros. Esta limitación será aplicable también para el uso de cualquier otro dispositivo de inhalación de tabaco, pipas de agua, cachimbas o asimilados incluidos cigarrillos electrónicos o vapeo.

Esta prohibición, al contrario que la Red de Playas sin Humo, sí que conlleva una sanción por tratarse de una situación excepcional, que puede ascender de 60 a 600€ si esta afecta a menos de 15 personas o no supone un riesgo, pero si afecta a más de 15 personas podrá subir hasta los 30.000€, y en el último supuesto, en caso de infracción muy grave que afectase a más de 150 personas, condición que resulta difícil, podría alcanzar los 60.000€. Estas infracciones se encuentran recogidas en el decreto-ley 11/2020 de 24 de julio, de régimen sancionador específico contra los incumplimientos de las disposiciones reguladoras de las medidas de prevención ante la Covid-19, dentro de las medidas de higiene que sanciona el decreto.

En conclusión, fuera de la situación excepcional derivada del COVID-19, cada vez son más Comunidades Autónomas con proyectos similares, siendo ya 8 comunidades (Andalucía, Asturias, Catalunya, Comunidad Valenciana, Galicia, Islas Baleares, Islas Canarias y la Región de Murcia), de las 10 comunidades costeras de España, que han puesto en marcha su propia Red de Playas sin Humo. Y en nuestra comunidad, también son cada vez más playas las que se unen a este proyecto, sumando a día de hoy un total de 22 en nuestra comunidad, siendo el municipio de El Campello una mención especial, ya que ha incluido todas sus playas en la Red.

Habrá que esperar para ver qué ocurre tras la pandemia con la regulación de las playas sin humo, si continuará la labor de mera concienciación o se irá un paso más allá.